Servir para bien

Observo frecuentemente y si no lo observo más, es porque no tengo educada la mirada. Lo veo con admiración y se va haciendo una verdad en mi vida. Paso de la frase hecha a la experiencia.

Mi abuela (90 años), volando en avión, visitando a la familia, sacando fuerza entre sus achaques… Digo achaques pero son enfermedades, dicho así, sin paliativos. Sufridas con entereza, humor y discreción.

Actúa desde lo que es y desde lo que tiene (enfermedades incluidas). Y nos regala momentos como el de mecer entre sus brazos con un cariño indescriptible a un bebé. El temblor del parkinson ayudaba a la tranquilidad placentera de la pequeña.

Definitivamente, a las personas buenas todo les sirve para bien.

Publicado en amor, esperanza, gratitud | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Película: Blade Runner

Hace mucho que le debía una entrada a esta película. Por lo que significó en su momento, por su año de creación (1982), por la persona que me la descubrió, por las noches melancólicas que me ha acompañado…

Puede que no sea una gran película y que haya otras obras mejores, aunque menos conocidas, del director Ridley Scott. Esto lo dicen, sobre todo, aquellos que son insensibles a la sensualidad de Harrison Ford como tipo duro que subyace al amor, y a los que no quieren reconocer el mérito de ese imaginario futurista sórdido e hiperpoblado al estilo de un China Town mundial con estilo de los años 50 pero con coches voladores.

Para mí tiene momentos de gran sensibilidad. Me encantan el búho falso, el polígrafo ocular, el peinado de Rachel, el susto en la casa de muñecos, el laboratorio de ojos… y la canción “One more kiss”. Junto con la canción, resuenan en mi mente: “dame la mano”, “nada por lo que el dios de la biomecánica me impida la entrada en el paraíso” y, por supuesto, “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais”.

La película tiene para mí muchos atractivos pero hoy pienso fundamentalmente en sus temas: la búsqueda de quiénes somos y de nuestros orígenes, la inquietud ante el futuro, la muerte, la aceptación… El tema de la muerte fue tratada de dos maneras: el final original y el final feliz comercial. Pero incluso en el segundo final , se trata de postergar la muerte inevitable.

Sea cual sea nuestro origen, sean del tipo que sean nuestros recuerdos… lo único en lo que podemos permanecer es en el amor que demos y recibamos. Todo lo demás “se perderá como lágrimas en la lluvia”.

Publicado en amar y dejarse amar, amor, arte y vida, dignidad, miedo, muerte, película, vida | Etiquetado , , , , , | 1 Comentario

Familia que no es familia

Pues sí: hay familia que no es familia. Familiares que no se comportan como tales o que casi ni conocemos. Sin embargo, sobre todo, hay personas que no son familia y se comportan como si lo fueran. Sin el miedo a amar y a ser amado, vas encontrando gente con los que no te unen lazos de sangre pero que se enganchan con otros lazos igual o más firmes que los sanguíneos.

Esa otra familia vital se va dando como grandes regalos sin merecimiento, sin esfuerzo personal por conseguirlo. Son encuentros gratuitos y nuestro único mérito es saber apreciarlo y cuidarlo, atrevernos a hacerlos parte de nuestra familia, a aceptar su ofrecimiento de ser parte de la suya. Y así, surgen relaciones que a veces la gente no entiende, que el mundo mira con desconfianza, que son interrogadas. ¿Por qué tengo lazos estrechos con alguien que me duplica la edad si no somos “familia”? ¿Por qué me junto tanto con esta persona? ¿No será dependencia? ¿Por qué reúno a mi familia y en ese círculo pueden faltar algunos consanguíneos y, en cambio, estar presentes quienes no lo son?

Son padres, madres, hermanos y hermanas que nos surgen en la vida. Creo que, al igual que a la familia biológica, tampoco a estos los hemos “elegido” propiamente. El cruce de caminos no lo hemos escogido, ni se puede planificar. Ha habido un acto de voluntad de acogimiento pero son elecciones del corazón que nos llevan la delantera. Son pocos pero suponen un tesoro enorme.

También hay gente que no es familia, que quizá no lleguen a formar parte de la familia vital, pero que te cuidan en su trato profesional como si fueras su familia. Un hospital nunca es una casa, un sanitario no es tu familia. Las dos partes (paciente y sanitario) lo saben, son conscientes. Sin embargo, ¡qué diferente es un cuidado hecho con respeto, con amabilidad, con una sonrisa! Los sanitarios que han descubierto eso y que lo cuidan cada día son la mayor riqueza de nuestro sistema de salud.

Este es un texto que me nace del agradecimiento a quienes han cuidado mi vida y la de mis personas más queridas. Gracias a todos los sanitarios. Gracias a mis segundos padres, a mi quinto abuelo, a mis hermanos. Gracias a mi “secretaria”, madre y hermana (aunque parezca mentira, solo estoy pensando en una persona). Gracias a mis hermanos del Monte.

Y, por supuesto, gracias a mi familia biológica. Sin ellos este agradecimiento no podría surgir. Sin ellos yo no podría hablar de “padre”, “madre” y “hermana” sabiendo lo que encierran y abren esas palabras.

Publicado en amar y dejarse amar, el cuidador, gratitud, sanitarios, vida | Etiquetado , , , , , , , | 2 comentarios

Todo nuevo

Comparto aquí un dibujo esquemático de lo que son para mí la muerte, la vida y el amor. La muerte no deja de existir, aunque esté bajo tierra, aunque miremos hacia otro lado. La vida late, aunque a veces nos duela, aunque no queramos reconocerlo. De la muerte no nace nada. Tampoco de la vida por sí sola. El amor hace que de la vida y de la muerte crezca algo nuevo. Así que no hay que empeñarse en pasar página con la muerte. Ni en agotarse en actividades en la vida. No es cuestión de esfuerzo, ni de tiempo, ni de medicamentos, ni de consejos. De todo, lo único que da fruto en sí mismo es el amor.

dibujo yo hago todo nuevo

Publicado en amar y dejarse amar, amor, confianza, esperanza, muerte, preguntarse, vida | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

Poema: Soneto ausente

Soneto ausente

El sentido del tiempo se me aclara
desde que te ha dejado y me has traído,
y el espacio también tiene sentido
desde que con sus lenguas nos separa.

El uno tiene ahora canto y cara
porque vive de habernos dividido,
y el otro no sería conocido
si no nos escondiera y alejara.

Desde que somos de la lejanía,
el espacio, que apenas existía,
existe por habernos separado.

Y el tiempo que discurre hacia la muerte
no existe por el tiempo que ha pasado
sino por el que falta para verte.

Francisco Luis Bernárdez

 Este poema es un canto al amor en la distancia. Lo novedoso en él es que habla de la distancia en función de dos dimensiones: el espacio, sí, pero también el tiempo. Cuando se habla de una relación a distancia solemos pensar en separaciones kilométricas más o menos salvables por los medios de transporte y por la economía familiar. Sin embargo, también existe la distancia del tiempo. Personas que habitan en un mismo espacio pero no coinciden en el tiempo, no salvan horas para sentarse, para charlar, para amarse.

El poeta habla de la distancia física y temporal como dos realidades conocidas a raíz de la ausencia. Es la definición por defecto, saber qué es algo por las situaciones en que nos falta. Cuando falta la cercanía del amor, el poeta descubre el espacio y el tiempo que antes eran compartidos.

Y por el amor, el tiempo y el espacio tienen un nuevo significado. El espacio es lo que nos separa. Y el tiempo no se mide en cuenta hacia adelante, paso de la vida en encuentro a la muerte, sino que se mide en cuenta atrás, desde el momento de nuestro reencuentro hasta el ahora que vivo.

Hoy escribo sobre este poema pensando en el espacio y el tiempo que me separan de una persona que ya no vive. La palabra ausencia no volverá a ser la misma para mí, lo mismo que el espacio y el tiempo son conceptos que el poeta conquistó por su experiencia.

Y, como siempre, la ausencia surge en contraste con la presencia que un día existió. Pero es que se puede seguir dando vueltas de tuerca. De la presencia surgió la posterior ausencia y de la ausencia de ahora, surgirán presencias. Las presencias que surgen tras la muerte son poderosas e “inarrebatables”. Mi tiempo y espacio conquistados con la persona amada y perdida, serán de nuevo reconquistados y los ganaré para siempre. Os dejo otra vez con Bernárdez porque en sus palabras suena mejor y con más claridad.

Soneto del amor victorioso

Ni el tiempo que al pasar me repetía
que no tendría fin mi desventura
será capaz con su palabra oscura
de resistir la luz de mi alegría,

ni el espacio que un día y otro día
convertía distancia en amargura
me apartará de la persona pura
que se confunde con mi poesía.

Porque para el Amor que se prolonga
por encima de cada sepultura
no existe tiempo donde el sol se ponga.

Porque para el Amor omnipotente,
que todo lo transforma y transfigura,
no existe espacio que no esté presente.

Publicado en amor, arte y sufrimiento, arte y vida, dolor, literatura, muerte, poesía, tiempo | Etiquetado , , , , , , | 3 comentarios

Nacer y morir

La celebración de la Natividad, el término y el comienzo de los años, la emotividad de las reuniones familiares, las ausencias a la mesa… me hacen pensar en el nacimiento y en la muerte. Nacimiento y muerte. Muerte y nacimiento ¿Qué hay más importante? La vida. Pero la vida es también nacimiento y muerte. Van de la mano.

Para nuestro nacimiento no nos preparamos. Para la muerte, ¿cómo prepararse?  Quizá el único modo sea vivir aspirando a la eternidad, sin fijarse demasiado en el nacimiento y en la muerte, que no son más que límites terrenos.

Y, sin embargo, nacemos y morimos. Vemos a los demás nacer y morir, lo esperamos, lo acompañamos, lo acogemos. Nos han contado que nacimos y sabemos que moriremos. Y no hay más que la vida entre esos dos puntos. En algún lugar, entre esos dos puntos concretos de la línea de nuestra vida, a la vuelta de la esquina, nos encontraremos con la eternidad. Eso si estamos atentos, si sabemos descubrir que ciertas cosas de este mundo no son de aquí, son de la eternidad.

Desde lo que es eterno, lo que nos habita, lo que es imborrable, lo que se tatúa en nuestro corazón… desde ahí se pueden celebrar el nacimiento en tiempos de muerte y la muerte en tiempos de nacimiento.

Feliz renacer a todos.

Publicado en confianza, miedo, muerte, preguntarse, tiempo, vida | Etiquetado , , , , | 1 Comentario

Escultura: memento mori

Vuelvo proponiendo esculturas y arte inquietante. Esta vez se trata de un autor vivo, el japonés Kanemaki, nacido en 1972. Su especialidad es la escultura en madera y la temática de sus obras gira en torno al paso del tiempo: la muerte, la volatidad, el movimiento, los cambios… Me parece muy barroco en sus temas, muy vanguardista en sus resultados.

La escultura que he escogido parece grande en la foto pero no es de tamaño real, sino de 1’22 cm de altura. Su título es ‘memento mori’ (‘recuerda que vas a morir’), una máxima que la figura de la escultura tiene literalmente en la cabeza.

El hombre está semidesnudo, mostrando la perfección y la sencillez de la vida humana. Es una imagen de cotidianidad, sin ropajes especiales. Es la imagen de un hombre cualquiera recién levantado. Y sobre él, el esqueleto, contenido por el hombre y, al mismo tiempo, coteniéndolo. Parece que el hombre se estuviera quitando de encima el esqueleto, como si fuera un jersey. Parece que la calavera le quiere decir: “No me olvides en el día de hoy. Soy tu muerte, soy tu futuro. Te desvistes de mí antes de ponerte tu ropa para vivir pero en cualquier momento te visito y te visto de mí para siempre.” Es una danza de la muerte medieval hecha cotidianidad actual.

Hay, sin embargo, otra lectura para la obra. Muerte y vida van de la mano, una junto a la otra. Pero vence la vida. El hombre se sacude el esqueleto. Tira de él como si de una carcasa se tratara y de la muerte, sale la vida. El hombre sujeta el esqueleto con firmeza, no con miedo. Recuerda a la muerte, la toca, la enfrenta… ‘Memento mori’, por eso sabe que la vida es una y tira hacia arriba con su fuerza y con su decisión. No es la actitud boba o cándida de quien ignora la muerte; es la elección valiente de quien se sabe vivo porque siente el peso de la muerte. Si opta por la vida, la muerte ya no le pesará.

Publicado en ansiedad, arte y sufrimiento, arte y vida, confianza, escultura, esperanza, miedo, muerte, tiempo, vida | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios